Por Edgar Zambrano / Oficial MEAL / Proyecto Junt@s

El proyecto Junt@s está en la implementación de las iniciativas económicas, de cada una de las organizaciones vinculadas al proyecto, estas iniciativas como cualquier otro emprendimiento requiere de una planificación detallada que minimice los riesgos, los cuellos de botella y demás elementos que no les permitan a los emprendimientos avanzar en la producción de bienes y servicios y en sus procesos comerciales.

Es así que surge la necesidad de identificar las causas o los puntos críticos que no permiten a un emprendimiento avanzar, innovar, posicionar y surgir en el mercado local, regional o nacional, cada uno de los emprendimientos deberá planificar su producción, su comercialización su trabajo y su desempeño en los renglones productivos que están pronto a iniciar, esta planificación estructural de las iniciativas económicas les debe permitir a los emprendimientos minimizar los riesgos al fracaso.

Dentro de esa planificación se deben identificar las causas y los efectos que pueden generar un estancamiento productivo o comercial de los emprendimientos, esto con el fin de poder anticipar y tomar decisiones oportunas, acciones preventivas para mitigar o controlar el riesgo al fracaso, es un ejercicio fundamental que las organizaciones deben tener en su trabajo cotidiano, de igual manera todo proceso productivo, comercial y administrativo de las iniciativas económicas deberán ser evaluados por un comité, donde estén en lo posible involucrados personas de las juntas directivas y l@s encargados de las diferentes áreas administrativas, contables y de producción.

La evaluación permite medir el nivel de integración de los emprendimientos como un sistema que está en continuo movimiento y que no es estático y debe cambiar y mejorar cada día acorde a las necesidades y exigencias del mercado.

La evaluación no debe ser tomada como algo malo o negativo y el resultado de este proceso debe permitir tomar decisiones objetivas y acorde a las capacidades de las organizaciones y sus sistemas productivos.

Por lo tanto, para evitar un fracaso en un emprendimiento es necesario saber identificar los principios de la realidad objetiva de nuestro territorio, ser razonables en nuestras decisiones, tener un sentido común de nuestro entorno productivo y comercial, y tener un sentido de pertenencia por lo que hacemos y proyectamos desarrollar.

El fracaso puede ser evitado y hay que poner todo el esfuerzo para que no acurra, sin embargo, no hay una fórmula para no fracasar, y no está mal hacerlo puesto que esto permitirá sacar lecciones aprendidas, y lograr que las organizaciones, así como los emprendimientos sean más fuertes en todos sus aspectos organizacionales.

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